Por Claudia Núñez
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- Intenso y maduro, como el mejor tequila mexicano, el tradicional Desfile de la Independencia de México, celebrado ayer en las calles de Los Ángeles, derrochó una de las mejores reservas de sus 60 años de historia.
Miles de inmigrantes mexicanos tomaron las calles de Los Ángeles para celebrar de manera anticipada 200 años de independencia y el orgullo de una identidad que no han perdido aún estando lejos de su país de origen.
"Ninguna conquista es buena y siempre es difícil, porque las conquistas causan pérdidas de vida y problemas. Pero fue una fortuna el mestizaje que surgió de la unión de España y México y esta nueva raza que se formó ha sido muy positiva, estamos muy juntos en manera de pensar, en sentimientos y en cultura", apuntó el tenor Plácido Domingo, quien este año fue el gran mariscal del desfile del este de Los Ángeles.
Placido recibió cientos de muestras espontáneas de cariño a manos de los inmigrantes que lo saludaron mientras recorrió en un auto descapotable las 1.75 millas que cubrió el recorrido.
Todo comenzó poco después de las 11:00 de la mañana, cuando más de una decena de carrozas, autos clásicos, y decenas de charros a caballo arrancaron del sitio conocido como Los Cinco Puntos, localizado en la intersección de las calles Lorena, Indiana y César Chávez.
Figuras locales de la política como el vice gobernador de California, Abel Maldonado, el alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa y el procurador estatal, Jerry Brown estuvieron presentes durante la ceremonia de arranque del desfile.
"Esta es una gran oportunidad para no sólo celebrar un aniversario más de la Independencia de México, sino para reconocer las contribuciones de los inmigrantes mexicanos a este país", destacó Villaraigosa.
Por su parte, Maldonado mencionó que Los Ángeles se ha convertido en la segunda población más grande de mexicanos en el mundo y en una de las economías más pujantes gracias al trabajo de los inmigrantes.
"Soy hijo de padres mexicanos y venimos a este país con muchos valores como el honor y el respeto al trabajo y eso ha hecho grande a este país", destacó.
Artistas y deportivas de extracción mexicana como Oscar De la Hoya, el entrenador de canes César Millán y Jorge Rivero, alabaron la oportunidad de que Los Ángeles tenga un día en especial para celebrar sus raíces mexicanas, aún cuando muchos incluso no pueden volver por la inseguridad o las cuestiones migratorias.
"Me duele y me entristece lo que está pasando en México. Tantas pérdidas de vida, padres, hijos que han muerto, pero creo que debemos seguir adelante. Estoy orgulloso de tener sangre mexicana, pero debemos luchar para lograr que todo eso cambie", apuntó el pugilista De la Hoya.
Este año el desfile tuvo como lema los festejos por el Bicentenario de la Independencia de México, celebración que también coincide con el aniversario número 100 del inicio de la Revolución Mexicana, que se celebra el 20 de noviembre.
"Este evento es para los mexicanos, los amigos de los mexicanos y los amigos de México. No tenemos que olvidar nuestras raíces y lo que somos" apuntó Sergio Tinoco, presidente del comité organizador.
Cada uno de los invitados especiales fue seleccionado con meses de anticipación y representan símbolos del mestizaje, la inmigración y la fuerza de los mexico-americanos.
"Pensamos en Plácido por la historia, su amor a México y la unión con España. César Millán es un inmigrante, que como muchos cruzó la frontera en busca de una mejor oportunidad y hoy ha logrado fama internacional y Mechete, representa el surgimiento de la generación de mexico- americanos que conmemora el triunfo de dos culturas" apuntó Tinoco.
De acuerdo a los organizadores, el desfile contó con la asistencia de más de 100 mil personas
Desde muy temprano, la gran multitud formó una valla en la ruta para tomar los mejores lugares.
Por casi tres horas, las calles retumbaron al ritmo de los bailes folclóricos, la música y las surtes charras, mientras los invitados especiales no dejaban de sonreír y lanzar gritos de "Viva México" que enardecían más el húmedo calor de más de 80 grados que reinó a lo largo de todo el festejo.
Las carrozas lucieron bellas figuras representativas de la cultura mexicana como una escultural piñata diseñada por las manos de artistas angelinos, entre ellos Raúl Rodríguez.
Durante el lento recorrido, las reinas de belleza que representaron a 22 estados de la nación, levantaron olas de gritos de admiración.
La avenida Mednik marcó el final del desfile, pero dio paso a una verbena popular con juegos, antojitos y mariachi.
El festejo transcurrió en completa calma. Hubo casos de niños extraviados y detenciones menores, según reportes por la policía. Las autoridades no ofrecieron cifras de las personas reunidas.