La principal motivación para los turistas interesados en este segmento, es el interés por conocer, comprender y disfrutar el conjunto de rasgos, hábitos y elementos distintivos, materiales, espirituales, afectivos e intelectuales que caracterizan a una sociedad o grupo social de un destino específico.
El desarrollo y creación de productos turísticos culturales es una buena forma de incrementar el aprovechamiento del patrimonio en forma sustentable. México cuenta con un patrimonio cultural integrado por su riqueza histórica arqueológica prehispánica y por su legado histórico-monumental posterior a la conquista española.
Posee más de 200 mil sitios arqueológicos registrados y protegidos legalmente, de los cuales 4 mil se consideran aptos para el desarrollo del turismo. Asimismo, nuestro país cuenta con 26 sitios considerados Patrimonio Cultural de la Humanidad, distintivo con el que la UNESCO califica a monumentos, ciudades históricas, zonas arqueológicas y maravillas naturales. Esto lo lleva a ocupar el primer lugar en el continente americano y ser uno de los seis países del mundo con mayor número de sitios declarados Patrimonio de la Humanidad.
Según estudios realizados por SECTUR, en la evaluación estadística sobre las intenciones de viaje, el turismo especialmente motivado por la cultura representa el 5.5% de los viajeros nacionales y el 2.9% de los internacionales, mientras que el interés sobre los destinos culturales alcanza al 35.7% en el mercado nacional y 37% en el internacional. Por otra parte, más del 40% de los turistas que viajan a México, realizan actividades culturales como parte de su viaje. Estos resultados reflejan el alto potencial de desarrollo de este sector.
La cultura de la sociedad mexicana está asentada en una combinación única de razas cuya cultura se origina en la fusión del mundo prehispánico y el colonial. Es un distintivo singular que hace de nuestro país un destino de particular atracción no sólo para viajeros interesados específicamente en conocer nuestra vida cultural, sino de todos los visitantes, quienes encuentran una notable diversidad de atractivos adicionales en un ambiente hospitalario y fraternal.
La riqueza cultural mexicana es un conjunto único y diferenciado, que reúne zonas arqueológicas prehispánicas de antiguas culturas, ciudades coloniales, museos, pueblos mágicos y sitios declarados Patrimonio de la Humanidad, así como gastronomía, artesanías, fiestas, danzas y música. Todas estas son las manifestaciones que ofrece la cultura mexicana.
Casi la mitad de los visitantes que llegan al país y se relaciona con sus atractivos culturales, revela la vital importancia que este segmento cobra para el fortalecimiento turístico, pues México cuenta con un notable y diverso potencial turístico debido a su historia y tradiciones, es por eso que la promoción de los diferentes destinos y actividades culturales, mediante la realización de circuitos alternativos en destinos de sol y playa, representa un valor adicional y distintivo de México que fortalece su competitividad frente a otros destinos turísticos.
Se tienen identificados momentos clave en cuanto a la motivación y satisfacción de los turistas al realizar sus viajes:
Tanto los turistas nacionales como internacionales, los atributos relativos a la arquitectura y a la cultura viva son motivadores fundamentales. Lo relacionado con cultura viva lo es para los turistas internacionales y lo relacionado con el patrimonio tangible para el turismo nacional.
El turista interesado en la cultura busca también precio, clima, paisaje y actividades que interesen al grupo que los acompaña. |