La Ciudad de México, la metrópoli más antigua de América, es hoy una de las ciudades más grandes del mundo, que esta ubicada a una altura de 2,240 msnm, en la región del Altiplano Central, alberga un legado inigualable en cuanto a cultura, arquitectura e historia de toda América Latina.
En ella se pueden descubrir innumerables edificaciones prehispánicas, así como ejemplos del Art Nouveau y Art Decó.
DF, como se la suele llamar, posee dos zonas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Una de ellas es su Centro Histórico, la parte más antigua de la Ciudad, engalanado con bellos edificios religiosos e históricos que rememoran los momentos más importantes del pasado. Ejemplos de ello son la Catedral Metropolitana, uno de los monumentos arquitectónicos más importantes de América; el Palacio Nacional, en cuyo patio interior se pueden admirar los espectaculares murales donde Diego Rivera plasmó su visión de la historia de México; o el Palacio de Bellas Artes, hermosa construcción que aloja uno de los recintos culturales y artísticos más importantes de la ciudad.
El otro Sitio Patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO es el Parque Ecológico de Xochimilco, considerado por muchos como la "Venecia mexicana", por sus bellos canales que suelen recorrerse a bordo de las famosas "trajineras" - curiosas embarcaciones de madera adornadas con flores-.
Además, la Ciudad de México ofrece una gran variedad de Museos que dan cuenta de la evolución histórica y artística del país, desde la época prehispánica hasta hoy. Entre ellos se destacan el Museo Nacional de Antropología, el Museo Nacional de Arte, el Museo Nacional de Historia, alojado en el Castillo de Chapultepec.
El Zócalo: Pocos lugares encierran tanto significado para la cultura mexicana como el Zócalo de la Ciudad de México, un monumental espacio público rodeado por algunos de los más emblemáticos hitos urbanos de la urbe, que en conjunto constituyen una de las plazas públicas más importantes y grandes del mundo. Los antecedentes del Zócalo nos remiten a los tiempos prehispánicos ya que, desde entonces, en el sitio que actualmente ocupa esta plaza ya existía un espacio abierto que formaba parte del centro ceremonial de la capital del Imperio Azteca, Tenochtitlan. El Zócalo ha sufrido grandes cambios a lo largo de la historia. Sus edificios han sido varias veces demolidos o remodelados, y la plaza ha tenido áreas verdes, monumentos, fuentes e incluso un mercado.
Esta plaza más allá de haber sido sede del poder político, económico y religioso de México, es también el lugar donde el pueblo de México se reúne actualmente para celebrar fiestas o manifestaciones. De esa manera el Zócalo de la Ciudad de México es el corazón de una cultura, y cada latido un día de su historia.
Paseo de la Reforma: Con una extensión de 15 Km., el Paseo de la Reforma es la avenida más importante y famosa de la ciudad. Allí se encuentran los mejores hoteles y restaurantes, el museo Nacional de Antropología y uno de los monumentos más representativos de México inaugurado en 1910: el Ángel de la Independencia. En la entrada de este monumento de 26 mts de altura, está la puerta del Mausoleo donde se encuentran las criptas en las que reposan los restos de Miguel Hidalgo, José María Morelos, Leona Vicario y Andrés Quintana Roo, entre otros héroes que lucharon por la independencia de México.
Cultura Azteca: Teotihuacan, el lugar donde los hombres se vuelven dioses, es la zona arqueológica más cercana a la Ciudad de México. Este antiguo centro ceremonial es uno de los más importantes de la América prehispánica debido a su magistral trazo urbano, a su monumental arquitectura y a la fuerte influencia política y religiosa que ejerció en su momento hacia otras ciudades. Es además, una de las zonas arqueológicas más visitadas y valoradas de la República Mexicana.
En esta antigua metrópoli se pueden visitar las pirámides del Sol y la Luna, el Templo de Quetzalcóatl, el Patio de los Jaguares y la Ciudadela; muchos de ellos decorados con espléndidos murales de los cuales aún se conservan valiosos ejemplos.
Todo esto y mucho más hacen de la Ciudad de México un destino deslumbrante, interesante y atractivo, destinado a turistas de todas las edades. |